¿Quién es Yusuam?
Por lo visto, a la hora de arremeter contra una persona el leit motiv fundamental es la predisposición ante los ideales de cada quien; y si existe la posibilidad de hacer del aspecto físico un blanco de burlas, es como decir a los buitres que merodean un banquete: la cena está servida. Pero una comparación con los buitres (que juegan un papel tan importante para el ecosistema, como es el consumo de los restos putrefactos de los animales), sería en realidad hacerle una alabanza a quien predica con el odio, se declara portador de verdades vacías y dispara en la diana de la adjetivación burlas baratas e insulsas contra un ser humano.
La razón de este comentario tiene como origen los calificativos leídos en un portal web donde el centro de las increpaciones (discriminatorias, crueles e incluso calumniantes) era Yusuam Palacios Ortega, presidente nacional del Movimiento Juvenil Martiano. Quien pretenda entonces mantener una imagen de respeto hacia una manera de pensar y se declare en contra de lo oficial y piense ser tomado en serio cuando se hace plataforma de la facilidad y la vulgaridad esgrimida por mensajeros de odio, no es una fuente muy fiable para retroalimentar criterios.
Respeto las posiciones diferentes. Admiro a los que se declaran en contra de algo a lo que su concepciones personales ideológicas, patriotas (y no monetizada) le hacen un llamado a oponerse. Así fue el caso de un autor que no recuerdo el nombre, que realizó un análisis gramátical de la declaración escrita por la Viceministra de Educación Superior sobre cómo debe ser un profesor universitario y señaló la serie de incoherencias expuestas en la declaración, sin hacer uso de la ofensa en ninguna parte de su comentario. Quiero citar, como otro ejemplo, a la reconocida bloguera y opositora del gobierno cubano Yoani Sánchez quien catalogó de machista (con toda la validez del mundo) a una décima en su contra, escrita por el director de Juventud Rebelde, puesto que lejos de tratar de entablar una controversia ideológica, sus únicas metáforas, fueron características y circunstancias por las que pasa una mujer.

Entonces, ¿cómo se asume de serio a alguien que no encuentra otros argumentos para exponer diferencias?
No es ético, ni mucho menos respetable, el guion preestablecido, tantas veces repetido, que no aporta nada ni rompe esquemas tradicionales, tan solo viene a ser de la verdad que buen cubano entendemos como: lo que les cuadra a ellos decir (aquí también reparto un pedacito del pastel para los de la paranflenaria triunfalista, que esgrimen ideas con discursos patéticos con su pizca de intolerancia hacia el pensamiento).
Refrendar, agrupar y lanzar a la web esta especie de trabajo (nombrémoslo así porque mi formación profesional es de ingeniero y lo que conozco en materia de letras, a mi consideración personal un artículo, tiene demasiadas virtudes para considerar el contenido expuesto en el sitio web Cibercuba un trabajo periodístico).
Tipejo, marioneta, hablador de basura, oportunista, vividor, carente de todo, hazmerreír, etc, le decían.
Entre otras ofensas que no quiero seguir mencionando porque la pasión puede hacerse dueña de mí y mis manos ser el puente de trasmisión hacia calificativos mucho más desagradables que los leídos en Cibercuba.

Mi pregunta es a los dueños de estos comentarios ¿cuán bien conocen a Yusuam?, ¿han visto cómo vive?, ¿cuál es su día a día? ¿qué es lo come y cuáles son los privilegios de este oportunista vividor? Es obvio que no, cualquier persona que tenga la bondad de conversar con él, incluso teniendo las diferencias más abismales del mundo y pueda con verdades fehacientes demostrarle por donde cojea el sistema y la ideología que con todo el orgullo del mundo y su pequeñez física defiende, tendrá entonces otra opinión y concepto de él. Una vez entre comentarios jocosos con unos amigos dije:
– Yo no respeto a ningún comunista, excepto a Yusuam.
Por haber sido testigo presencial de su modus vivendi y cuáles eran los supuestos hilos que mueven a esta marioneta del sistema. Es cierto que es una de las caras visibles del gobierno cubano y en cualquier tribuna defiende su manera de pensar, pero su discurso está muy lejos de ser basura comunista, primero porque en el uso de la oratoria (de la cual es un gran exponente) la palabra comunista, ni ideal comunista, ni somos un ejemplo de comunistas; es una constante (independientemente de su militancia en el PCC) . Si me equivoco, por favor, que alguien me mande un vídeo donde Yusuam haga mención de esta palabra o concepto repetidas veces, para rectificar lo expuesto. Lo que me hace pensar que la carencia de recursos para poder increpar y desmentir a alguien que obviamente sí posee el bagaje y la espontaneidad para ganarse un auditorio con el poder de la palabra. Es el uso de la ofensa como sinónimo de cualquier sentimiento bajo o servil que por desgracia muchos seres humanos poseen. Entonces ¿quien en realidad es el que habla la supuesta basura?, el que desde su experiencia hace predica de la realidad de lo que vive o el que desde un mar de por medio con toda la “valentía del mundo” hace acusaciones sin tener pruebas o tan siquiera respetarse a sí mismo para exponer sus criterios.
Yusuam tiene con sobradas razones el derecho para declararse en contra las medidas del gobierno de los Estados Unidos que afectan a Cuba porque las siente en carne propia. Porque es un cubano de a pie que vive en La Habana Vieja y se alimenta de la libreta de abastecimiento (que es objeto de burlas con las más disimiles razones unas ciertas y otras un tanto exageradas) y monta guagua como cualquier otro trabajador, cuando su medio de transporte, el carro de la Fragua Martiana (no su auto personal) está roto y es casi todos los meses del año. Porque posee un padecimiento físico y neurológico que lo afecta y varias veces ha sido necesaria su hospitalización debido a esto. Aquí hago una aclaración: Cuando ha recurrido al hospital, no es al connotado CIMEQ, sino al Calixto García, al Freyre Andrade y una vez en el IPK debido una bacteria alojada en su cerebro que puso en riesgo su vida, todo esto como un ciudadano normal sin ningún trato preferencial o lujo.
¿Que defiende Yusuam? La libertad de escoger en lo que cree y manifestarse contra lo que lo afecta y esta manifestación no viene a ser por su experiencia, sino por la de otros cubanos en situaciones iguales o más desventajosas. No obstante, quien tenga dudas por favor visite a este tipejo desagradable en la calle Bernaza, donde su abuela le dará la bienvenida, brindará café y comprobará entonces los lujos de un oportunista vividor.
Este hazmerreír, para información de varios, no proyecta la intolerancia contra la diferencia ideológica, ni muchos menos es cultivador del odio irracional que muchos oficialistas se hacen eco para ganarse puntos y comodidades. Primero, porque sostuve un extenso diálogo con él sobre la Cuba con todos y para el bien de todos en la heterogeneidad de la sociedad y la libertad de ejercer la crítica, pues su formación humanista es martiana. Incluso entre nosotros existió una diferencia sobre el actuar personal de los conceptos como cubano y al exponerle mis términos, se puso el dedo índice en la mejilla y asintió como símbolo de compresión a partir de un paradigma común: José Martí.
Hago mi declaración no en defensa de Yusuam, puesto que medios y capacidad para defenderse tiene de sobra el presidente del Movimiento Juvenil Martiano y director de la Fragua Martiana. Expongo mi testimonio sobre un ser humano que vive en la Cuba real y no se hace pajas mentales, ni se enajena en sus propias palabras.
La persona que es centro de esta declaración, para nada comparte muchos de los trabajos comúnmente posteados en este blog. Pero ante la falacia facilista que como telón de fondo tiene un coto metálico y practica la fidelidad a lo material como principio mercenario, al menos yo, no me quedo callado y alzo mi letra desde el ciberespacio ante mi deseo de expresarme, puesto que la ofensa directa tal vez Yusuam la ignore y continúe con su trabajo.