La Trincheramuchas maneras de estar

La culpa (lamentablemente) está repartida

Por Randol Pérez Salas · · 2 min de lectura

Portada del archivo: Woman with a Rake, de Jean-François Millet
Portada del archivo Woman with a Rake · Jean-François Millet, probably 1856–57 — dominio público, The Met

Escasez.

Aquí la culpa está repartida, señores: ¿escasez prolongada (prolongadísima) de productos básicos? Cierto ¿Pésima logística de Cimex (malísima, bochornosa)? Igual de cierto. Pero también mucha indisciplina social, mucha vulgaridad y mucho irrespeto a la autoridad.
Hay gente ahí que rompió cajas de alimentos, perforó latas de cerveza y arrojó pintura al suelo ¡Eso es vandalismo!
Allí hubo gente que le manoteaba y gritaba en la cara a los policías. Hubo un señor que no le gustó ser sacado de allí y ofendió y hasta empujó al guardia. Eso lo hace con un policía de otro país y la dentadura tiene que ir a recogerla a la acera de enfrente.
Con todo respeto y sin ánimos de ofender a nadie, pero el fomento de buenos modales y las clases de cívica recogerán sus frutos en la próxima generación. Ahora mismo no.
Esas personas que actuaron así como único van a entender y aprender a comportarse es a base de multas y trabajo correccional comunitario.
Las autoridades tienen terror a poner multas de verdad, de las que sí duelen. Les horroriza ser acusados de violadores de los DD.HH. (algo que ocurre de todas formas) y con eso están haciendo un daño terrible: dejar en la gente honesta una sensación de impunidad intolerable.

Escasez. Escasez. Allí hubo gente que le manoteaba y gritaba en la cara a los policías. Hubo un señor que no le gustó ser sacado de allí y ofendió y hasta empujó al guardia. Eso lo hace con un policía de otro país y la dentadura tiene que ir a recogerla a la acera de enfrente.
Con todo respeto y sin ánimos de ofender a nadie, pero el fomento de buenos modales y las clases de cívica recogerán sus frutos en la próxima generación. Ahora mismo no.
Esas personas que actuaron así como único van a entender y aprender a comportarse es a base de multas y trabajo correccional comunitario.
Las autoridades tienen terror a poner multas de verdad, de las que sí duelen. Les horroriza ser acusados de violadores de los DD.HH. (algo que ocurre de todas formas) y con eso están haciendo un daño terrible: dejar en la gente honesta una sensación de impunidad intolerable.

Sigue leyendo

Cómo citar este texto

Randol Pérez Salas. (2019). «La culpa (lamentablemente) está repartida». La Trinchera. https://bloglatrinchera.com/dejar-en-la-gente-sensacion-de-impunidad-insoportable/