La Trincheramuchas maneras de estar

Exterminio

Por Jorge Fernández Era · · 2 min de lectura

Portada del archivo: A male skeleton leading a female skeleton to the left, from a broaside entitled 'La Calavera de Cupido', published by An, de José Guadalupe Posada
Portada del archivo A male skeleton leading a female skeleton to the left, from a broaside entitled 'La Calavera de Cupido', published by An · José Guadalupe Posada, ca. 1892 — dominio público, The Met

Una pequeña historia en tiempos de coronavirus.

En tiempos de coronavirus.
El vecino estremeció a todos con su falta de aire. Jóvenes, adultos y viejos se exaltaron ante la posibilidad del contagio. Uno a uno, como eco inconfundible de la enfermedad, sintieron que comenzaba a elevarse la temperatura interior. Eran síntomas de la propagación, casa por casa, de la pandemia. Las antenas transmitían la alarma. Muy tarde para huir, mucho menos con esa lentitud desesperante.
A cal y a canto, e infructuosamente, el enemigo había intentado desaparecerlos. Hoy llegaba un organismo minúsculo, el covid-19, y lo lograba en pocos días.
Sobre los campos, miles de cadáveres insepultos, triste recuerdo de la invasión del caracol gigante africano.

En tiempos de coronavirus.

En tiempos de coronavirus.
El vecino estremeció a todos con su falta de aire. Jóvenes, adultos y viejos se exaltaron ante la posibilidad del contagio. Uno a uno, como eco inconfundible de la enfermedad, sintieron que comenzaba a elevarse la temperatura interior. Eran síntomas de la propagación, casa por casa, de la pandemia. Las antenas transmitían la alarma. Muy tarde para huir, mucho menos con esa lentitud desesperante.
A cal y a canto, e infructuosamente, el enemigo había intentado desaparecerlos. Hoy llegaba un organismo minúsculo, el covid-19, y lo lograba en pocos días.
En tiempos de coronavirus.
El vecino estremeció a todos con su falta de aire. Jóvenes, adultos y viejos se exaltaron ante la posibilidad del contagio. Uno a uno, como eco inconfundible de la enfermedad, sintieron que comenzaba a elevarse la temperatura interior. Eran síntomas de la propagación, casa por casa, de la pandemia. Las antenas transmitían la alarma. Muy tarde para huir, mucho menos con esa lentitud desesperante.
A cal y a canto, e infructuosamente, el enemigo había intentado desaparecerlos. Hoy llegaba un organismo minúsculo, el covid-19, y lo lograba en pocos días.

Sigue leyendo

Cómo citar este texto

Jorge Fernández Era. (2020). «Exterminio». La Trinchera. https://bloglatrinchera.com/coronavirus-exterminio/